En “Insanely Simple”, Ken Segall explica el éxito del modelo Apple a partir del liderazgo y la visión de unos, más el talento y el trabajo duro de muchos otros, pero sobretodo por la Simplicidad como hilo conductor que está presente en todos los productos y procesos.
Como Negocio y Proyectos deben estar alineados, se me ocurre pensar si se podría aplicar el mismo enfoque a la gestión de proyectos o, por lo menos, encontrar puntos de encuentro con los 10 Factores Clave que se identifican en el libro. Ahí queda el intento:
1- Think brutal: pensar a lo grande, sin limitaciones
El Project Manager debe ver más allá del propio proyecto, entender la industria donde se desarrolla y el encaje del proyecto en la organización, ya que la comprensión del entorno le ayudará a prevenir riesgos. Debe entender que el éxito del proyecto no sólo depende de alcanzar los objetivos, sino también de cubrir las expectativas de los stakeholders.
2- Think small: pensar en grupos pequeños, que se gestionan mejor y son más productivos
El proyecto se descompone en distintos niveles de trabajo hasta un tamaño que podemos controlar en términos de costes, plazos y recursos estimados. La asignación clara de roles y entender a los equipos de trabajo como los verdaderos expertos de la actividad que desempeñan, favorece una gestión más eficaz.
3- Think minimal: reducir las opciones al mínimo
Siempre hay distintas maneras de alcanzar los objetivos. En la selección de escenarios, en la búsqueda de alternativas para desarrollar una actividad o implementar los cambios, hay que saber identificar las opciones más adecuadas antes de someterlas a aprobación.
4- Think motion: no dejar nunca de pensar
La Mejora Continua como cosa de todos, estar permanentemente alerta para identificar nuevos riesgos o los avisos de los riesgos ya identificados, el Aseguramiento de la Calidad como una ventana abierta al cambio o a la sustitución de los procedimientos existentes
5- Think iconic: la importancia de crear símbolos
Visualizar la meta del proyecto ayuda a tomar la dirección adecuada. Todo lo que refuerce la unión del equipo aumentará la motivación, lo hará más productivo y favorecerá la obtención de mejores resultados.
6- Think phrasal: pensar en la importancia de usar las palabras adecuadas
Como sucede con el resto de disciplinas, la gestión de proyectos tiene su propio vocabulario, que hay que reforzar y difundir, porque acaba siendo determinante para conseguir una comunicación efectiva. Al poner nombres a los procesos que le son propios, los hace visibles, les da significado y facilita su gestión.
7- Think casual: pensar informalmente, sin convencionalismos
Trabajar por proyectos implica utilizar recursos de distintos departamentos, que ven como caen las barreras que tradicionalmente les aislaban. La circulación transversal del talento permite a la empresa tener más flexibilidad frente a los nuevos retos y constituye una gran ventaja competitiva.
8- Think human: pensar con humanidad, apelando a las emociones
La orientación a resultados es importante, pero también la orientación a las personas, porque en definitiva, los objetivos los consigue el equipo, que necesita motivación y ver colmadas sus expectativas
9- Think skeptic: pensar con escepticismo, no dar nada por sentado
Decía Rita Mulcahy que una de las principales habilidades del Project Manager es comprobar siempre las suposiciones. “Second guesses themselves”.
10- Think war: pensar con beligerancia, sin miedo a la confrontación
¿Quién teme a la innovación? Si continuamos haciendo siempre lo mismo, sin duda obtendremos los mismos resultados. El conformismo nos hace bajar a guardia frente a los cambios o amenazas y nos hace menos competitivos. Debemos saber reaccionar con valentía frente a la posible resistencia al cambio o a la diferencia.
Y al igual que los mandamientos, todos estos factores podrían resumirse en uno sólo: Think simple, que probablemente también podría trasladarse a la gestión de proyectos. ¿O no? Think wisely…